COMUNA
15
Sigue la campaña de firmas para pedir
la disolución de la UCEP
Este sábado, 6 de noviembre, integrantes de “Nueva
Comuna” estarán en la calle juntando firmas para el
petitorio contra la Unidad de Control del Espacio Público.
En la tradicional intersección de las avenidas Scalabrini
Ortiz y Corrientes comenzó la campaña MACRI METE MIEDO.
Durante la lluviosa mañana del sábado, diferentes
organizaciones y vecinos de la Comuna 15 se reunieron para recolectar
firmas para exigir la disolución de la cuestionada Unidad
de Control del Espacio Público (UCEP) y denunciar a Macri
por las escuchas telefónicas ilegales que se hicieron a familiares
de las víctimas de la AMIA, docentes y dirigentes opositores.
Juan Cruz Noce, referente de la agrupación Nueva Comuna y
uno de los organizadores de la campaña reconoció que
el tiempo no ayudó pero se mostró conforme con la
actividad. “Con la campaña contra el Fino fue igual,
al principio la gente fue tímida pero a medida que se informaba,
firmaba el petitorio con ganas”. También se mostró
agradecido con los legisladores de diferentes bloques opositores
que se acercaron para acompañar la movida, como Tito Nenna,
el ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra, Gabriela Alegre, Gonzalo
Ruanova y la actual titular del INADI María José Lubertino.
Este fin de semana, más precisamente el sábado 6 de
noviembre, los vecinos agrupados en Nueva Comuna vuelvan a instalar
mesas en distintos puntos de los barrios que conforman la Comuna
15, para seguir recolectando firmas para la campaña a favor
de la disolución de esta fuerza de choque que arremete contra
las personas en situación de calle.
El 21 de octubre de 2008, por intermedio del Decreto Nº 1232/08
se creó la UCEP, el Organismo fuera de nivel Unidad de Control
del
Espacio Público, que depende de la Subsecretaría de
Espacio Público del Ministerio de Ambiente y Espacio Público
del Gobierno de la Ciudad. De esta forma, se le dio cobertura administrativa
a este grupo de personas que actúan clandestinamente.
Acentuando su actuación durante noviembre y diciembre de
2008, se tornó mucho más visible el accionar de un
grupo de empleados del Gobierno de la Ciudad que actúan en
horas de la noche, realizando desalojos violentos, con amenazas
y golpes, a personas en situación de calle que duermen en
distintos espacios de la ciudad.
En sus procedimientos, los miembros de la UCEP, además de
agredir fisicamente a las personas, secuestran sus pertenencias
y, en algunos casos las arrojan en un camión colector de
basura que también forma parte de estas operatorias ilegales.
Muchos de estos camiones (algunos sin patente que los identifique)
pertenecen a empresas recolectaras de residuos contratadas por el
GCBA, como PANIZZA S. A.
Además, está acreditado por diversos testimonios que
la UCEP participó en otros operativos como el desalojo del
inmueble en Av. Paseo Colón 1588 (27/02/2009), el desalojo
de la Huerta Orgazmica en Caballito (18/05/2009),o el desalojo de
los puestos de venta ambulante en la Costanera Sur (16/09/2009).
A la fecha, existen más de quince denuncias efectuadas por
víctimas de la UCEP en la Defensoría del Pueblo de
la Ciudad de Buenos Aires.
Las conductas desplegadas por los agentes de la UCEP encuadran en
los delitos tipificados por los arts. 89, 149 bis, 149 ter y 248
del Código Penal de la Nación. Esto es: lesiones,
amenazas, coacción agravada e incumplimiento de los deberes
de funcionario público.
La ilegalidad que reviste la UCEP surge de las conductas de los
agentes involucrados y también de la ambigüedad normativa
que facilita esas conductas. El decreto que creó su estructura,
aloja -desde una cortina legal- prácticas delictivas. En
efecto, los objetivos mencionados en el decreto son agraviantes
para un estado de derecho en tanto promueve facultades que no son
propias de un organismo de estas características.
La norma convierte en regla una facultad excepcional del derecho
administrativo y le otorga al órgano UCEP la competencia
para efectuar desalojos por medio de la persuasión, lo cual
en la práctica significa directamente la utilización
de amenazas y la fuerza física.
Es importante destacar que dormir en la calle no constituye ningún
delito, ni contravención. Es decir, esa acción no
puede ser perseguida penalmente ni sancionada.
Quienes quieran dejar su firma a través de internet lo
pueden hacer ingresando a www.macrimetemiedo.blogspot.com
o mandando un mail a macrimetemiedo@gmail.com
Fuente: Nueva comuna