Portal de Parque Chas: "estamos haciendo historia"
Buenos Aires, Argentina /
Fecha de Publicación:07/10/08 Fuente: Periódico El Barrio

Funciones de la nota


La llegada de la Línea B a Villa Urquiza será tres años más tarde de lo previsto

2011, una odisea bajo tierra

Parece una película de ciencia ficción, aunque el futuro sigue estando lejos. La fecha prometida ahora para que el subte llegue hasta Triunvirato y Monroe es el primer año de la nueva década. El túnel y las estaciones estarán listos en setiembre de 2009, pero no podrán habilitarse hasta tanto se construyan la cochera y la subestación eléctrica.


Por Marcelo Benini
mbenini@periodicoelbarrio.com.ar


Las estaciones Echeverría y Villa Urquiza (correspondería decir Juan Manuel de Rosas, aunque no estemos de acuerdo) ya deberían estar habilitadas al servicio de transporte subterráneo, pero esa ilusión fue hecha añicos por la realidad política. La fecha prometida ahora para que la Línea B de subtes opere desde Leandro N. Alem hasta la esquina de Triunvirato y Monroe, en Villa Urquiza, es el segundo semestre de 2011. Los anuncios previos -hace una década se habló de 2003, año de inauguración del tramo hasta Los Incas-Parque Chas- fueron cayendo uno tras otro en saco roto ante la ligera planificación de los sucesivos gobiernos.


gentileza periódico El Barrio


Es que si nos guiamos por los plazos contractuales originales -39 meses a partir de noviembre de 2004- esta obra debió haberse inaugurado durante el primer semestre de este año. Sin embargo, más allá de cierta demora en el desarrollo del túnel principal y de las nuevas estaciones, todavía está pendiente la adjudicación de la construcción de la cochera donde estacionarán los trenes durante la noche. En otras palabras, faltan cavar 700 metros de túnel hasta la calle Iberá e instalar además las vías, las señales y la subestación eléctrica.

“En menos de un mes se abrirán los sobres con las ofertas por estas obras y antes de fin de año debe haber un contratista en condiciones de iniciar los trabajos”, informa con amabilidad Juan Sayús (47), ingeniero de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) y responsable de la extensión del ramal unirá las estaciones Leandro N. Alem con Villa Urquiza. Este profesional, con casi dos décadas en esta clase de obras, tiene el mérito de haberse prestado en numerosas oportunidades al diálogo con El Barrio a pesar de la incomodidad que naturalmente provoca el hecho de tener explicar cuestiones que exceden los alcances de su propia competencia. Sayús tiene en su haber las estaciones Ministro Carranza, Olleros, José Hernández, Juramento y Congreso de Tucumán (todas de la Línea D), Tronador y Los Incas, estas últimas de la Línea B. Echeverría y Villa Urquiza serán su octava y novena intervención en esta tipo de obras, pero los tiempos se han dilatado más de lo previsto.

“Hubo una disminución de los ritmos de obra en el segundo semestre del año pasado, pero nunca se paralizaron los trabajos”, asegura Sayús sin ahondar en las razones de la flexibilidad de los plazos, presumiblemente políticas y económicas. Esta situación fue anticipada en el editorial de agosto último de este periódico, tras conocer declaraciones del ingeniero Jorge Irigoin, presidente de SBASE. El funcionario afirmó públicamente que “el avance del plan de extensión de la red dependerá de la plata que la Ciudad consiga a través de organismos de créditos multilaterales, del Gobierno Nacional o de financiadores privados”. Nos preocupaba que el último informe de la obra subido a la página de Internet de SBASE databa de enero de este año, cuando esos reportes eran mensuales y se venían publicando desde mayo de 2005 sin interrupción. Según la descripción técnica y las fotografías exhibidas en la web oficial, las obras mostraban un nivel de atraso que desaconsejaba ilusionarse con una habilitación inminente.



foto: Periódico El Barrio



De cara al futuro

Si bien los plazos de esta obra se encuentran largamente vencidos, las actuales autoridades de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) prefieren mirar hacia delante. “Esta gestión será de cara al futuro, ya que la gente quiere ver resultados y no tanto saber por qué se demoraron los trabajos. Necesitamos avanzar en las obras complementarias y ponerle un punto final a la extensión de esta línea. El túnel y las estaciones estarán listos en setiembre de 2009, pero la obra completa no verá la luz antes de 2011. Esa es la fecha que manejamos, pero no queremos especificar un mes porque los vecinos ya se desilusionaron varias veces”, aclara Jorge Agote, vocero de SBASE. Si consideramos que el contrato de las cocheras podría empezar a ejecutarse a fin de año y que tiene una duración de 30 meses, en el mejor escenario posible la habilitación del servicio que uniría a Villa Urquiza con Alem y Corrientes se concretaría en el segundo semestre de 2011.

Para Miguel Angel Politis, presidente de la Asociación de Comerciantes de Villa Urquiza, la postergación de la inauguración de la ampliación de la Línea B es una noticia decepcionante para el barrio. “El anuncio de la llegada del subte, que estaba previsto para este año, encareció el precio de las propiedades y los alquileres de los locales comerciales. En esto tiene responsabilidad el Estado, que no cumple con los proyectos. En el barrio hay cierto malestar y preocupación ante la incertidumbre de la fecha de apertura de las estaciones”, plantea Politis, quien cree que Villa Urquiza se convirtió en una plaza costosa antes de tiempo. Esta circunstancia ya ha motivado el cierre de numerosos negocios, que no pudieron hacer frente a contratos onerosos.

El Barrio descendió a los túneles, recorrió el tramo que une las estaciones Echeverría y Villa Urquiza y caminó por sus andenes, que ya tienen los pisos terminados y sus sistemas de ventilación e iluminación parcialmente colocados. El túnel se encuentra ejecutado en un 98 por ciento, mientras que las estaciones Echeverría y Villa Urquiza tienen un avance del 75 y el 67 por ciento respectivamente. De los 200.000 metros cúbicos de tierra que implicó remover esta obra queda pendiente cavar apenas 30 y de los 70.000 metros cúbicos de hormigón involucrados faltan inyectar 150. Pero lo más importante es que los obradores de calzada tienen los días contados, por lo que en breve la avenida Triunvirato quedará completamente liberada al tránsito. Sin duda, esta sí es una buena noticia.

Detalles de la obra

La construcción de las dos nuevas estaciones, cuyo contratista es Benito Roggio e hijos, implica una inversión cercana a los 160 millones de pesos. La prolongación de la Línea B se ejecutó sin invadir las líneas municipales, para evitar expropiaciones de subsuelos. Entre Avenida de los Incas y Monroe hay una distancia de 1.600 metros, de los cuales 1.300 corresponden al túnel propiamente dicho y el resto a las estaciones (alrededor de 150 metros cada una). Los Incas y Echeverría estarán separadas por 750 metros, mientras que entre Echeverría y Villa Urquiza habrá una distancia apenas mayor que medio kilómetro. El túnel típico, de dos vías, tiene nueve metros de ancho por ocho de alto, aunque en determinadas secciones especiales puede alcanzar los 15 metros de ancho por 12 de alto. A la altura de las estaciones la galería llega a medir 17 metros de ancho por 12 de alto.

El proyecto tiene algunos condicionantes: justo a la salida de Avenida de los Incas el túnel pasa por arriba de la tercera cloaca máxima, que viene desde Vicente López. Luego debe “enterrarse” para pasar por debajo del arroyo Vega, que viene desde Victorica, corre cien metros por Triunvirato y se va por La Pampa. Tiene tres metros de diámetro, está entubado y circula siete metros debajo de la superficie. Por lo tanto hubo que pasar tres metros bajo del arroyo por razones de seguridad. Por ese motivo, la estación Echeverría es muy profunda. El nivel de andenes se localiza a veinte metros de la superficie. También “castigó” al desarrollo del proyecto la napa freática, ubicada ocho metros debajo de la superficie, lo que exigió drenarla durante el transcurso de la obra para que al excavar el suelo éste se encuentre seco. Una vez terminado el túnel, que debe ser estanco e impermeable, la napa se restituirá a su nivel original y no debe producir pérdida. A la altura de Monroe el túnel debió dejar el espacio suficiente para permitir la construcción de un eventual viaducto, como el existente en Av. del Libertador o en Av. Cabildo y Dorrego, aunque esta obra es rechazada por los vecinos de Villa Urquiza. Otra opción viable es el soterramiento del ferrocarril. Por lo tanto, la estación cabecera se construyó también a mucha profundidad: diecisiete metros.

De no surgir nuevos imprevistos, a fines de 2011 podremos finalmente tomar el subte a pocas cuadras de casa. Una buena señal para creer en que esta vez será cierto es que ese año habrá elecciones comunales y presidenciales. ¿Se perderá acaso Mauricio Macri la oportunidad de mostrar gestión cortando la cinta inaugural de la obra más esperada por los vecinos de Villa Urquiza?

13, el número maldito

Los tiempos de ejecución de las obras de extensión de la Línea B a Villa Urquiza, iniciada a mediados de 1999, se asemejan a la experiencia de la prolongación de la Línea D, que va de Catedral hasta Cabildo y Congreso. Recordemos que desde la habilitación parcial de la Estación Carranza en 1987 hasta la inauguración de

Congreso de Tucumán, en 2000, pasaron trece años. En el medio se inauguraron las estaciones Olleros, José Hernández y Juramento.

Cuando se anunció oficialmente la ampliación de la Línea B, hace ya una década, se calculaba que las estaciones Tronador y Los Incas estarían listas en 2001 y que durante el primer trimestre de 2003 entrarían en servicio Echeverría y Villa Urquiza. Finalmente las dos primeras estaciones se inauguraron en 2003 y, si esta vez todo marcha sobre rieles, en 2011 será el turno de las siguientes. Trece años después, como ocurrió en la Línea D.


Declaraciones de ciencia ficción

Fundado en 1999, este periódico nació prácticamente junto la obra de ampliación de la Línea B a Villa Urquiza, iniciada en agosto del mismo año. Durante una década hemos reflejado en estas páginas los anuncios y contradicciones en que cayeron distintos funcionarios porteños. Esta es la desopilante galería de promesas incumplidas.

Enero de 2000

“Dentro de tres años, los habitantes de Villa Urquiza que viajen regularmente al centro ya no necesitarán tomar un colectivo hasta Chacarita para combinar con el subte: podrán abordarlo directamente desde la esquina de Triunvirato y Monroe y llegar al trabajo en menos de media hora, sin despeinarse (...) Este tramo, que involucra la apertura de dos nuevas estaciones -Tronador y Los Incas- se encuentra avanzado y será habilitado en agosto de 2000. En una segunda etapa se incorporará la estación Echeverría y en el primer trimestre de 2003 quedará por fin inaugurada la cabecera Villa Urquiza”, decíamos por entonces, basados en los anuncios oficiales.

Según Alejandro Nazar Anchorena, presidente de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), en cuatro o cinco años la línea B podría ser llevada hasta el Parque Sarmiento. “En esa zona podría crearse una estación de transferencia con una gran playa de estacionamiento para que los automovilistas que vienen de la zona norte del conurbano dejen sus vehículos allí e ingresen a la Capital en subterráneo. De este modo, entre 15 y 20 mil vehículos dejarían de circular por la ciudad”, manifestó el funcionario.

Junio de 2001

¿Cuándo se inaugurará la Estación Manuela Pedraza de la Línea D de Subterráneos? Mientras los carteles indicadores de algunos trenes ya la dan por finalizada, el presidente de SBASE, Alejandro Nazar Anchorena, explicó que el proyecto se encuentra trabado por cuestiones burocráticas ajenas a su voluntad. “Estamos haciendo los planos y ajustando los detalles técnicos”, aclaraba, aunque la estación nunca se concretó. Acerca de la llegada de la Línea B a Villa Urquiza, afirmaba que “ya publicamos un llamado a licitación de las obras de las estaciones Av. de los Incas, que va a estar en mayo del año que viene, y Villa Urquiza, que se inaugurará a fines de 2003 o comienzos de 2004”.

Diciembre de 2005

“De acuerdo con los plazos estipulados, a mediados de 2008 la Línea B llegará hasta la intersección de la Av. Triunvirato y Monroe”, publicamos en aquella oportunidad, sobre la base de los plazos contractuales.

Mayo de 2007

Por ser estación terminal, Villa Urquiza necesitará una cola de maniobras, es decir 700 metros más de túnel, donde se estacionarán los coches durante la noche. También resta construir la subestación eléctrica, montar las vías y colocar las señales. “Esta etapa, en proceso de licitación pública, puede insumir un año más. Aspiramos iniciar los trabajos a principios del año próximo, luego de que se adjudiquen los nuevos contratos, e inaugurar el servicio a mediados de 2009”, decía el año pasado Edgardo Kutner, presidente de SBASE.

Agosto de 2008

Hace pocos meses el ingeniero Jorge Irigoin, presidente de SBASE, reconoció públicamente que “el avance del plan de extensión de la red dependerá de la plata que la Ciudad consiga a través de organismos de créditos multilaterales, del Gobierno Nacional o de financiadores privados”. Trascendió entonces que, con viento de cola, la llegada del subte a Villa Urquiza se produciría a fines de 2010.



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